Hace días que vengo dándole vueltas a cómo comenzar a escribir estas líneas y sobre todo… ¿cuál es el mensaje principal que quiero transmitir?

No fue hasta finalizar el TALLER “TIPS PARA EL EMPLEO” impartido para el PROGRAMA DE OCIO NOCTURNO ABIERTO HASTA EL AMANECER, cuando lo vi claro.

Para ello debo de dar las gracias previamente a todos los mails recibidos unos días después de  finalizar el taller, de los/as participantes donde solo me deleitaban con palabras de agradecimiento, no solo por haber podido aprender a mejorar su currículum vitae, elaborar una carta de presentación, ser más cuidadosos con su lenguaje corporal y su lenguaje verbal, hacer una búsqueda activa de empleo… Sino por su mejor hallazgo, que fue el descubrirse a ellos/as  mismos/as, saber un poquito más de ellos/as mismos/as a través de dinámicas, actividades que nos permitieron trabajar el AUTOCONOCIMIENTO, palabra mágica y tan necesaria para el DESPERTAR.

Algunos/as llegaron a decirme que se sintieron como en una “primera cita a ciegas” que no sabes previamente quién te van a sentar al otro lado de la mesa. Pues así se han sentido porque no entendían que fuera tan necesario este despertar de cara a la búsqueda activa de empleo hasta que se vieron sumergidos en preguntas propias de una entrevista donde va más allá de tener un currículum vitae impoluto.

A lo que quiero llegar con esta exposición es como muchas veces acudimos a una charla, taller, cursos… pensando que estos son los contenidos que me van a impartir, esto es lo que se va a tratar, voy a aprender algo, coger apuntes y ya. Sin pensar que la vida “te puede sorprender con algo más” y esta es un poco la sensación y experiencia que me llevo al finalizar cualquier actividad, incluso la que me llevo en cada sesión de  COACH que imparto a empresas y particulares, el sentir que no se encontraron con una formación al uso sin más porque tocaba ese día ir a ese curso, o porque dan un título que necesito aunque me parezca un rollazo, o porque me ha dicho una amiga que está de moda.

Sino que se van con la sensación de “ha merecido la pena asistir”, de haberse conocido más, haber descubierto cosas en sí mismos/as que ni siquiera sabían que tenían, el irse mucho más fortalecidos/as, con ganas de reflexionar, de seguir conociéndose, abordar nuevos retos etc.

Algunos/as llegaron a decirme que se sintieron como en una “primera cita a ciegas” que no sabes previamente quién te van a sentar al otro lado de la mesa. Pues así se han sentido porque no entendían que fuera tan necesario este despertar de cara a la búsqueda activa de empleo hasta que se vieron sumergidos en preguntas propias de una entrevista donde va más allá de tener un currículum vitae impoluto.

A lo que quiero llegar con esta exposición es como muchas veces acudimos a una charla, taller, cursos… pensando que estos son los contenidos que me van a impartir, esto es lo que se va a tratar, voy a aprender algo, coger apuntes y ya. Sin pensar que la vida “te puede sorprender con algo más” y esta es un poco la sensación y experiencia que me llevo al finalizar cualquier actividad, incluso la que me llevo en cada sesión de  COACH que imparto a empresas y particulares, el sentir que no se encontraron con una formación al uso sin más porque tocaba ese día ir a ese curso, o porque dan un título que necesito aunque me parezca un rollazo, o porque me ha dicho una amiga que está de moda.

Sino que se van con la sensación de “ha merecido la pena asistir”, de haberse conocido más, haber descubierto cosas en sí mismos/as que ni siquiera sabían que tenían, el irse mucho más fortalecidos/as, con ganas de reflexionar, de seguir conociéndose, abordar nuevos retos etc.

Y eso para mí es el indicador claro de que cada día que pasa estoy más en el camino correcto, que es sin duda acompañar a los demás a descubrir cuál es su camino, a potenciar  todo eso que aún está por descubrir, a cederles un trocito de creer más en ellos/as mismos/as, en que todo se puede ir superando si se trabaja de poco a poco, que no hay autoestima ni alta ni baja,  sino las ganas de trabajar en ella, que no hay fortalezas y debilidades, sino fortalezas y áreas a mejorar, que ninguna emoción es mejor una que otra sino que hay que aprender a gestionarlas, sentirlas, aceptarlas, abrazarlas y como esto muchas cosas más.

No olvidéis “NO HAY MEJOR INVERSIÓN QUE LA QUE HACEMOS PARA NUESTRO PROPIO CRECIMIENTO Y DESARROLLO PERSONAL”.

¿Y sabéis por qué?.. Porque cuando se trabaja de adentro hacia afuera todo lo que está bien dentro, se refleja fuera y a tu alrededor empezarán a surgir situaciones, personas, momentos inolvidables y mucho más saludables.

Y una última cosa más me gustaría añadir antes de finalizar… ¿Quién es el mejor amigo/a de cada uno/a de nosotros/as y nuestra mejor versión?.. NOSOTROS MISMOS/AS, no podemos fallarnos y menos aún ser nuestro peor enemigo/a.

Bueno amigos/as lectores espero haber transmitido bien el mensaje, espero vuestros comentarios con gran interés, ya sabéis estamos en continuo crecimiento y aprendizaje y si algo me gusta en la vida es aprender de todos/as un poco, intercambiar impresiones, y así ser cada día mejor persona y el mundo también lo agradecerá.

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